Once radares controlan este verano a los conductores en el área de Vigo.
Tráfico reparte once dispositivos de control de velocidad por las carreteras del área viguesa, cuatro en la A-55
La Guardia Civil de Tráfico ha puesto en marcha este verano su tradicional dispositivo de vigilancia en las distintas operaciones salida y retorno, la última el pasado primero de agosto, con un acento especial en los límites de velocidad.
En el área de Vigo el número de radares se mantiene durante este verano, once, si bien, algunos, se han trasladado a zonas donde los límites de velocidad son especialmente bajos, entre los 50 y los 80 kilómetros por hora.
La asociación Automovilistas Europeos Asociados hizo pública ayer la lista de radares en las carreteras españolas para este verano, según la cual, en toda la provincia de Pontevedra se activarían un total de 16. Según Tráfico es precisamente el área viguesa y las Rías Baixas en general junto con la provincia de A Coruña las dos zonas de Galicia que acumularon la mayor parte de los cerca de 300.000 desplazamientos que se prevé llegaron a producirse entre el 31 de julio y el pasado 1 de agosto. No obstante, el tráfico en Vigo fue más fluido de lo que apuntaban las previsiones al liberarse los accesos a las playas debido al mal tiempo de esas jornadas.
Aún así, y viendo las estadísticas de otros años, está claro que a la Guardia Civil le preocupan los tramos con mayor afluencia que coinciden con aquellos donde la velocidad permitida no alcanza ni siquiera los 100 kilómetros por hora, como el caso de la autovía A-55 que une Vigo con Porriño y que llega hasta Tui. En ella, Tráfico ha activado hasta cuatro radares (los que mantiene de forma habitual) en los kilómetros 5,7 y 7,9 en dirección a Vigo, el 6,4 en dirección a Tui y el 12,5 a su paso por Mos, todos ellos tramos limitados a 80 km/h.
Pero también, existen radares en la N-555 (Redondela) en el kilómetro 6,7 y en el 8,4 en Gondomar así como en el kilómetro 146,9 de la N-550 en Tui, todas ellas con un límite de velocidad establecido en 50 kilómetros por hora.
La asociación Automovilistas Europeos Asociados hizo pública ayer la lista de radares en las carreteras españolas para este verano, según la cual, en toda la provincia de Pontevedra se activarían un total de 16. Según Tráfico es precisamente el área viguesa y las Rías Baixas en general junto con la provincia de A Coruña las dos zonas de Galicia que acumularon la mayor parte de los cerca de 300.000 desplazamientos que se prevé llegaron a producirse entre el 31 de julio y el pasado 1 de agosto. No obstante, el tráfico en Vigo fue más fluido de lo que apuntaban las previsiones al liberarse los accesos a las playas debido al mal tiempo de esas jornadas.
Aún así, y viendo las estadísticas de otros años, está claro que a la Guardia Civil le preocupan los tramos con mayor afluencia que coinciden con aquellos donde la velocidad permitida no alcanza ni siquiera los 100 kilómetros por hora, como el caso de la autovía A-55 que une Vigo con Porriño y que llega hasta Tui. En ella, Tráfico ha activado hasta cuatro radares (los que mantiene de forma habitual) en los kilómetros 5,7 y 7,9 en dirección a Vigo, el 6,4 en dirección a Tui y el 12,5 a su paso por Mos, todos ellos tramos limitados a 80 km/h.
Pero también, existen radares en la N-555 (Redondela) en el kilómetro 6,7 y en el 8,4 en Gondomar así como en el kilómetro 146,9 de la N-550 en Tui, todas ellas con un límite de velocidad establecido en 50 kilómetros por hora.
El resto de radares se van para la A-52 a su paso por Ponteareas, la AP-9 en su entrada en Vigo y el segundo cinturón por Puxeiros.
Además, tráfico incluye otro más en la AP-9 hacia Pontevedra, así como en la autovía del Salnés hacia la Lanzada y en las carreteras comarcales en Vilagarcía y la capital del Lérez.
La segunda fase de la operación de agosto tendrá lugar entre el 31 del mes y el 1 de septiembre, con nuevos desplazamientos.
La AP-9 a Pontevedra, 3,40 euros y dos detectores
A los conductores que quieren viajar entre Vigo y Pontevedra por la autopista, las cosas se les pone difícil. En ese tramo de unos 25 kilómetros existen dos radares para detectar la velocidad, concretamente en el punto kilométrico 109,6 dirección Vigo y en el 135,5 dirección a A Coruña, pero además hay peaje. Un peaje que acaba de incrementarse en 25 céntimos, pasando a los 3,40 euros por un recorrido que no sólo se realiza con bastante regularidad entre usuarios que viven o trabajan en una u otra ciudad, sino que es paso casi obligado para los turistas que quieren recorrer la zona. Por la AP-9 se enlaza a otras localidades de gran afluencia en verano y cuyo coste, como en el caso de Cambados, ahora en fiestas, es todavía superior en cuanto al peaje.
La voz de alarma ha sido dada desde todos los sectores implicados que piden un rescate de la concesión o una alternativa para evitar lo que ya se ha calificado de “desastre”. Fomento negocia ya con Audasa por tramos.
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