Faro de Vigo
Los motoristas de la Guardia Civil en Galicia multarán con 5 radares portátiles en 2018
La adquisición, anunciada hace un año, se retrasó por falta de presupuesto
Por tierra y por aire. Tráfico
desplegará nuevos medios aéreos y terrestres para tratar de frenar los
accidentes mortales y con heridos graves en carretera. Al refuerzo de las horas de vuelo del helicóptero radar Pegasus,
sobre todo en autovías y autopistas, se sumó en los últimos meses la
intensificación de la vigilancia en un total de 127 tramos de carreteras
convencionales identificados como los más peligros de Galicia por su
elevada siniestralidad, así como la puesta en marcha de campañas de
control sobre el estado de los vehículos, el consumo del alcohol y/o
drogas y la velocidad. A las avionetas y drones que se propone utilizar la DGT para
controlar el tráfico y detectar excesos de velocidad o conductas de
riesgo como adelantamientos indebidos, un sistema que ensayó este verano
en Canarias, se añaden nuevos medios terrestres. Un total de 60
nuevos radares portátiles para las motos de la Guardia Civil de
Tráfico, de los que cinco corresponderán a Galicia.
Estos nuevos cinemómetros láser ya habían sido anunciados en verano de 2016
por la entonces directora de la DGT, María Seguí, pero por falta de
presupuesto en la Administración central no se llevó a cabo el proceso
de contratación. Más de un año después del anuncio, Tráfico
confirmó la adquisición de estos nuevos controles de velocidad para los
motoristas de la Guardia Civil aunque su entrega a las distintas
Agrupaciones "no será inminente", según avanzan desde el
departamento que dirige Gregorio Serrano, con lo que todo apunta que
hasta el próximo año no estarán en funcionamiento.
Según el pliego de condiciones técnicas del
contrato, cada equipo de medición de velocidad captará velocidades de
hasta 250 km/h a una distancia de 15 a 40 metros en dos carriles de
carretera y con temperaturas de 0 a 50 grados, y la batería tendrá un
mínimo de cinco horas de funcionamiento.
Estos nuevos radares
láser portátiles, cuyo coste total asciende a 860.000 euros frente a los
más de 1,3 millones por los que Tráfico había licitado este servicio, permiten
múltiples ubicaciones, posibilitando que los agentes que prestan
servicio en moto realicen controles en diferentes emplazamientos,
así como que se incremente la vigilancia en aquellos tramos de elevada
accidentalidad y excesos de velocidad. En el caso de Galicia, son un total de 127 los tramos controlados por cinemómetros móviles
-31 en la provincia de A Coruña, 36 en Lugo, 30 de Ourense y otros 30
de Pontevedra-. La extensión de la red viaria de la comunidad en el
punto de mira de las patrullas de la Guardia Civil por una
accidentalidad elevada derivada de los excesos de velocidad o velocidad
inadecuada supera los 2.500 kilómetros de carreteras convencionales, las más peligrosas ya que concentran más del 90% de los fallecidos en accidentes de tráfico
en toda la red viaria gallega. Estos tramos negros bajo control está
publicados en la página web de la DGT, que desde 2015 cuelga online los
puntos kilométricos sometidos al plan de vigilancia con radares móviles.
En un principio la actualización del mapa se hacía trimestralmente,
pero desde el año pasado la revisión es semestral.
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