Las víctimas se lamentan: “Es el pan nuestro de cada día”
Hasta que no ocurre la tragedia no se toman medidas. Esa frase es para las víctimas “el pan nuestro de cada día”. Así lo asegura la portavoz de la asociación Stop Accidentes de víctimas de accidentes de tráfico en Galicia, Jeanne Picard Mahaut. Desde su punto de vista, la administración local tiene que cumplir su parte de responsabilidad y tomar las medidas necesarias para garantizar la seguridad vial, sin embargo, también debe haber un equilibrio con la concienciación de conductores y peatones.
Los accidentes no se producen sólo por cómo esté en lugar sino también por los propios conductores que no respetan las normas e incluso de los peatones”, afirma.
La asociación trabaja intensamente en orientar y realizar talleres dirigidos precisamente a los colectivos de peatones más vulnerables como las personas mayores o los niños y también a los jóvenes para que tengan conciencia de riesgo.
“El problema común en toda Galicia es que hay zonas rurales con dificultades de paso para los peatones, que con frecuencia tienen que cruzar por la carretera”, explica Picard. A su modo de ver, los pasos elevados colocados en varios puntos peligrosos de Vigo, no son siempre la mejor solución. “Nosotros abogamos por el límite de velocidad de 30 kilómetros por hora es mucho más efectivo porque está demostrado que a esa velocidad, un vehículo tiene capacidad para reaccionar, sin embargo, los pasos elevados suponen un problema para las personas mayores. No son capaces de cruzarlos bien, les son muy incómodos por sus problemas para caminar y acaban utilizando la carretera”.
Pese a la gran labor realizada por esta asociación, su futuro pende de un hilo. Los recortes en subvenciones les están suponiendo graves dificultades.
La vida de un adolescente para salvar la de otros muchos
nnn Esta misma semana, en Vigo se posponía el juicio contra el presunto autor del atropello que acabó con la vida de Luis David, un adolescente de 15 años que fue arrollado a la salida de una discoteca en Redondela.
Al margen de los condicionantes del propio caso, (un conductor ebrio acusado de exceso de velocidad), la zona en la que se produjo el accidente carecía de señalización apropiada y de límites de velocidad, pese a la elevada concentración de jóvenes los fines de semana, por encontrarse allí situada una de las zonas de marcha. Tras el fallecimiento, la familia salió a la calle, no sólo para pedir justicia por lo que consideran un crimen, sino para que la muerte del menor fuera la única en ese tramo. Así, consiguió que el pleno de Redondela aprobara la mejora de la señalización de la zona, colocando pasos de peatones con el objeto de reducir el exceso de velocidad de los vehículos.
La asociación trabaja intensamente en orientar y realizar talleres dirigidos precisamente a los colectivos de peatones más vulnerables como las personas mayores o los niños y también a los jóvenes para que tengan conciencia de riesgo.
“El problema común en toda Galicia es que hay zonas rurales con dificultades de paso para los peatones, que con frecuencia tienen que cruzar por la carretera”, explica Picard. A su modo de ver, los pasos elevados colocados en varios puntos peligrosos de Vigo, no son siempre la mejor solución. “Nosotros abogamos por el límite de velocidad de 30 kilómetros por hora es mucho más efectivo porque está demostrado que a esa velocidad, un vehículo tiene capacidad para reaccionar, sin embargo, los pasos elevados suponen un problema para las personas mayores. No son capaces de cruzarlos bien, les son muy incómodos por sus problemas para caminar y acaban utilizando la carretera”.
Pese a la gran labor realizada por esta asociación, su futuro pende de un hilo. Los recortes en subvenciones les están suponiendo graves dificultades.
La vida de un adolescente para salvar la de otros muchos
nnn Esta misma semana, en Vigo se posponía el juicio contra el presunto autor del atropello que acabó con la vida de Luis David, un adolescente de 15 años que fue arrollado a la salida de una discoteca en Redondela.
Al margen de los condicionantes del propio caso, (un conductor ebrio acusado de exceso de velocidad), la zona en la que se produjo el accidente carecía de señalización apropiada y de límites de velocidad, pese a la elevada concentración de jóvenes los fines de semana, por encontrarse allí situada una de las zonas de marcha. Tras el fallecimiento, la familia salió a la calle, no sólo para pedir justicia por lo que consideran un crimen, sino para que la muerte del menor fuera la única en ese tramo. Así, consiguió que el pleno de Redondela aprobara la mejora de la señalización de la zona, colocando pasos de peatones con el objeto de reducir el exceso de velocidad de los vehículos.
Tras lograr que la administración se involucrara, la madre de la víctima sólo piensa ahora en un juicio justo. Ella pedía hace unos días “justicia para mi hijo”. Asegura que el conductor no ha llegado a reconocer el atropello, a pesar de las pruebas y los testigos y se fue del lugar tras arrollar al menor. “Lo único que ha declarado es que algo le impactó en el parabrisas pero que no sabía lo que era, pero iba borracho y mató a mi hijo”. El fiscal pide cuatro años de cárcel y la acusación particular hasta diez para el conductor, de 20 años, al que ya le habían retirado el carné con anterioridad a este grave accidente por conducir ebrio
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