lunes, 30 de enero de 2012

Atlántico Diario

Accidentes con muertes destapan un mapa urbano de puntos negros

Hasta cinco zonas de Vigo tuvieron que ser reforzadas en tres años tras registrar siniestros especialmente graves
Gran Vía, Travesía, Avenida de Madrid, Castelao o Martínez Garrido son, tradicionalmente, y según las estadísticas de la Policía Local, las calles que cada año registran mayor concentración de accidentes de tráfico, debido, principalmente, a la elevada afluencia de vehículos

Sin embargo, en los últimos tres años, la muerte de al menos seis personas en otros puntos urbanos destaparon una serie de zonas potencialmente peligrosas, en las que la Concejalía de Tráfico se ha visto obligada a intervenir, reforzando las medidas de seguridad.

En la mayoría de los casos, se trata de puntos concretos que ya contaban con quejas vecinales pero que no habían llegado a cobrar relevancia hasta que se produjo un accidente mortal. La lista comienza en Samil, que llegó a tener en 2007 hasta tres atropellos en una semana y donde años atrás habían perecido dos personas arrolladas. Fue reforzada la avenida en 2008, un año en el que se destapó el cruce de Mestres Goldar con Castrelos. Allí la mala señalización y la estrechez de la calle había provocado varios impactos, incluso en edificios, pero sólo la muerte de dos jóvenes motoristas hizo saltar las alarmas en una zona cuyas aceras fueron ensanchadas. Beiramar sí ha sido considerado un punto negro por afluencia de tráfico, pero en esa gran avenida se requirieron nuevas medidas frente a Barreras, tras la muerte de un trabajador en un paso de peatones y en el giro con Severo Ochoa, donde perdió la vida un joven motorista y cuya peligrosidad había causado varios impactos anteriores no tan graves.

En Jenaro de la Fuente, poco después de la muerte de un matrimonio por un pique de vehículos se colocaron pasos elevados para evitar el exceso de velocidad, que provocó la muerte de un motorista en la carretera vieja de Madrid

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