El uso del móvil al volante es la principal causa de accidentes graves por distracción
Enviar o recibir un mensaje hace que un conductor recorra decenas de metros a ciegas
Apartar la vista del volante para atender una llamada o para leer un
mensaje en el móvil puede ser el inicio de una tragedia. Lo ha sido para
decenas de conductores, que han sufrido graves accidentes por esos
segundos en los que han perdido la atención a la carretera. Casi el 30 % de los siniestros de tráfico mortales o graves están causados por las distracciones,
como sucedió el año pasado, según los datos aportados por el ministro
del Interior en el Congreso. Y la primera causa de distracción es el teléfono móvil,
que se ha convertido en los últimos años en el factor más frecuente de
despistes al volante. No hay nada que provoque semejante desatención.
Atender una llamada puede llevar a la pérdida de importante información,
incluso utilizando un sistema de manos libres. Pero recibir o enviar un
mensaje hace que un conductor recorra decenas de metros a ciegas, sin percibir el 40 % de las señales y de todo lo que está ocurriendo a su alrededor, maniobras de otros vehículos, giros, adelantamientos...
El móvil es uno de los objetivos de la Dirección General de Tráfico, tanto en sus campañas preventivas como en sus planes de seguridad vial.
Lo es por la peligrosidad que supone su uso al volante y porque el
problema va en aumento, ya que cada vez lo utilizan más conductores en
plena carretera. En Galicia, el uso del móvil al volante es ya la tercera infracción más cometida,
después de los excesos de velocidad y de la conducción bajo los efectos
del alcohol. El propio ministro del Interior incluyó dentro del paquete
de medidas urgentes la entrada en servicio de cámaras de control de uso de móviles y del cinturón, 32 de ellas ya instaladas en Galicia y solo pendientes de su activación.
El año pasado murieron 1.160 personas en accidentes de tráfico
en las carreteras españolas, 107 en Galicia. Tanto en uno como en otro
caso las cifras se dispararon respecto al año anterior e hicieron saltar
las alarmas. Sobre todo porque, igual que sucede con el móvil, muchas
de las muertes podrían haberse evitado. Dos de cada diez fallecidos el
año pasado en accidentes de turismos y furgonetas no hacían uso del
cinturón de seguridad en el momento del siniestro. Son 147 personas que,
según las estimaciones de tráfico, podrían haber salvado la vida.
La velocidad, que fue la causa de más de 800 accidentes en el 2016,
será otro de los ejes de los planes de actuación de la Dirección General
de Tráfico que dirige Gregorio Serrano. En el plan de choque ya se
habla de la instalación de 60 nuevos radares. En Galicia, hasta el
momento solo están previstos dos, ambos en la autovía A-8, y que aún no
han empezado a funcionar, como recordó ayer el delegado del Gobierno, Santiago Villanueva..
No hay comentarios:
Publicar un comentario