El 061 atiende dos atropellos cada tres días en lo que va de año
Cruces, zonas peatonales y pasos de cebra son algunos de los puntos en los que se registraron los accidentes
El atropello a dos personas por un autobús urbano, una de las cuales
falleció, marcó el 7 de enero un arranque de año trágico en este tipo de
accidentes. Lo confirman las dos intervenciones que cada tres días ha
tenido que realizar el 061 en lo que va del 2017.
En el primer mes y medio de este año participaron en una treintena y
solo en enero, los profesionales de emergencias sanitarias asistieron a
19 atropellos frente a los 12 del mismo mes del 2016. En este último año
la ambulancia del 062 tuvo que intervenir en 152 casos. Y eso, que su
presencia no es requerida en todos los accidentes de este tipo, al tener
algunos escasa importancia y no necesitar sus servicios o ser atendidos
por otros vehículos de urgencias.
Además del protagonizado por el bus de Vitrasa, en el que la
conductora fue exculpada por cruzar la víctima fuera del paso, otro de
los más llamativos fue el registrado en la zona peatonal de Montero Ríos
el 29 de enero. El conductor fue detenido por la Policía Local por un
delito contra la seguridad vial y puesto a disposición judicial.
En ese mismo mes una mujer fue arrollada por un vehículo en Rosalía
de Castro al tener la mala fortuna de caerse en un paso de peatones y
quedar encajonada debajo del coche.
El número de atropellos dentro o fuera de los pasos de cebra es muy
similar, aunque últimamente se producen más estos últimos. A la hora de
buscar las causas, la responsabilidad se reparte entre los peatones y
las señalizaciones deficientes, según detectan los propios ciudadanos.
Destacan la duración excesiva del color rojo en algunos semáforos y la
falta de visibilidad de los pasos peatonales, ocultos por contenedores
de basura o por vehículos aparcados casi encima o en doble fila. En
otros casos concretos, como la avenida de las Camelias, añaden la escasa
luminosidad del vial, algo que sucede incluso frente al Concello.
Tampoco son ajenos a los atropellos las prisas y los despistes, tanto
de peatones como de conductores, agravados en la actualidad con la
utilización de los teléfonos móviles.
El perfil del herido en estos siniestros es el de un hombre de casi
51 años de media, aunque cada vez aumenta más la edad, como indica el
hecho de que al menos diez de las víctimas del 2017 superaran los
sesenta años.
En lo que se refiere a las calles, el cruce de Urzaiz con Lepanto y Gran Vía se confirma como uno de los más peligrosos.
«Es mejor no ayudar, salvo que sea necesario»
Para empezar, José Flores Arias, jefe de base de la ambulancia
medicalizada de Pontevedra, deja claro que cuando se llama al 061, la
central para toda Galicia está en Santiago, no es local ni provincial.
-¿Con qué se encuentra una persona que llama al 061 para que acudan a un accidente?
-El primer contacto es con un teleoperador que le hace una serie de
preguntas diseñadas por médicos. Por ejemplo, localización, qué pasó,
número de víctimas... Se clasifica en un minuto o minuto y medio y se
pasa a un médico, que le hace otras preguntas más avanzadas para
comprobar el grado de gravedad y decidir el recurso más adecuado.
-¿En qué casos acude la ambulancia medicalizada?
-Normalmente en los graves. No tiene por qué estar inconsciente,
puede ser por una fractura, porque da un plus a la hora de movilizar. A
veces en la calle se genera alarma social, llama mucha gente e informan
de manera diferente. Ello hace que en ocasiones se envíen recursos más
avanzados de los que corresponderían. No es igual que si te llaman de un
domicilio, en el que ya conocen a la persona y hacen un seguimiento.
-¿Qué recomendaciones dan mientras llegan?
-No hacer demasiadas cosas para no crear más lesiones. No tratar de
ayudar si no conocen el manejo, salvo que sea extremadamente necesario.
-Pero muchas veces los bomberos actúan antes.
-Generalmente cuando llegan y hay alguien atrapado se ponen a
trabajar en los suyo para poder hacerlo nosotros mejor. La colaboración
de todos los cuerpos es muy importante para nosotros. A veces no tenemos
un acceso fácil al paciente. Además, les damos cursos de formación de
politraumatismos, desfibriladores...
-¿Pueden los familiares acompañar en la ambulancia?
-En las básicas, de las que hay seis en la ciudad con dos técnicos
sanitarios en cada una, se suele permitir un familiar dependiendo del
tipo de patología. En las medicalizadas, que son dos en la zona de Vigo,
no se permite porque puede que seamos cinco. Además la situación es más
grave y no es adecuado.
-¿Y si llega antes otra ambulancia que no es del 061?
-Pues comienza a prestar los primeros auxilios y al llegar nosotros
nos corresponde hacernos cargo de la situación y decidir el hospital.
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