viernes, 30 de junio de 2017

La Voz de Galicia

Condenan a un divorciado porriñés a pagar 10.000 euros por abandonar a su hija incapaz

La tutelada nunca percibió su pensión de 200 euros al mes ni siquiera cuando quedó huérfana de madre

Un divorciado porriñés aceptó ayer pagar una multa de 900 euros y una indemnización de 9.592 euros como autor de un delito de abandono de familia. Desde el 2013 no paga la pensión de alimentos a una hija que fue declarada incapaz y que hace dos años quedó huérfana de madre, que era la que la cuidaba y tenía la custodia. La discapacitada es tutelada por su hermana desde finales del 2016, que es la que finalmente será compensada según el acuerdo alcanzado ayer entre las partes a las puertas del juzgado.
La vista por conformidad se celebró ayer en el juzgado de lo penal número 3 de Vigo. El hombre admitió los cargos y aceptó pagar todo lo que debía a su hija, la cual fue declarada en el 2012 incapaz de regir su persona y sus bienes.
El matrimonio había entrado en un divorcio contencioso en el 2010 y, dos años después, la menor fue declarada incapaz en un juicio celebrado en el 2012 en O Porriño. En esa misma vista, el juez rehabilitó la patria potestad a sus padres y otorgó a la madre la guardia y custodia de su hija.
Un año después, en el 2013, un juzgado de O Porriño dictó una sentencia que estipulaba que el padre quedaba obligado a pagar 200 euros a su esposa para que esta pudiese satisfacer la manutención de su hija, la cual había sido declarada incapaz en medio del proceso.
Le debía 44 pensiones
La sentencia de divorcio del 2013 dictada por el juzgado de primera instancia número 1 de O Porriño ordenó que las cuotas fuesen ingresadas a la esposa para que ella pagase los alimentos de su hija pero, según reconoció el implicado ayer, en ningún momento abonó dicha pensión.
La Fiscalía investigó el patrimonio real del acusado y descubrió que no pagaba porque no quería, ya que tenía medios económicos para hacerlo. En total, le dejó a deber a su familia 44 ingresos mensuales.
La situación se complicó para la hija incapaz dos años después, en el 2015, cuando la madre falleció y el juez tuvo que buscar a otra persona para que se hiciese cargo legalmente de ella. En el 2016 nombró tutora a la hermana de la discapacitada.
En su día, la Fiscalía vio un claro delito de abandono de familia por parte del padre. Inicialmente, propuso que pagase 2.160 euros de multa y que compensase con 8.800 euros a la hermana de ella como tutora de su hija incapaz para sufragar las pensiones adeudadas entre julio del 2013 y febrero de el presente año. Un acuerdo cerró ayer el pleito.

 

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