Condenan a un divorciado porriñés a pagar 10.000 euros por abandonar a su hija incapaz
La tutelada nunca percibió su pensión de 200 euros al mes ni siquiera cuando quedó huérfana de madre
Un divorciado porriñés aceptó ayer pagar una multa de 900
euros y una indemnización de 9.592 euros como autor de un delito de
abandono de familia. Desde el 2013 no paga la pensión de alimentos a una
hija que fue declarada incapaz y que hace dos años quedó huérfana de
madre, que era la que la cuidaba y tenía la custodia. La discapacitada
es tutelada por su hermana desde finales del 2016, que es la que
finalmente será compensada según el acuerdo alcanzado ayer entre las
partes a las puertas del juzgado.
La vista por conformidad se celebró ayer en el juzgado de lo
penal número 3 de Vigo. El hombre admitió los cargos y aceptó pagar
todo lo que debía a su hija, la cual fue declarada en el 2012 incapaz de
regir su persona y sus bienes.
El matrimonio había entrado en un divorcio contencioso en el
2010 y, dos años después, la menor fue declarada incapaz en un juicio
celebrado en el 2012 en O Porriño. En esa misma vista, el juez
rehabilitó la patria potestad a sus padres y otorgó a la madre la
guardia y custodia de su hija.
Un año después, en el 2013, un juzgado de O Porriño dictó
una sentencia que estipulaba que el padre quedaba obligado a pagar 200
euros a su esposa para que esta pudiese satisfacer la manutención de su
hija, la cual había sido declarada incapaz en medio del proceso.
Le debía 44 pensiones
La sentencia de divorcio del 2013 dictada por el juzgado de
primera instancia número 1 de O Porriño ordenó que las cuotas fuesen
ingresadas a la esposa para que ella pagase los alimentos de su hija
pero, según reconoció el implicado ayer, en ningún momento abonó dicha
pensión.
La Fiscalía investigó el patrimonio real del acusado y
descubrió que no pagaba porque no quería, ya que tenía medios económicos
para hacerlo. En total, le dejó a deber a su familia 44 ingresos
mensuales.
La situación se complicó para la hija incapaz dos años
después, en el 2015, cuando la madre falleció y el juez tuvo que buscar a
otra persona para que se hiciese cargo legalmente de ella. En el 2016
nombró tutora a la hermana de la discapacitada.
En su día, la Fiscalía vio un claro delito de abandono de
familia por parte del padre. Inicialmente, propuso que pagase 2.160
euros de multa y que compensase con 8.800 euros a la hermana de ella
como tutora de su hija incapaz para sufragar las pensiones adeudadas
entre julio del 2013 y febrero de el presente año. Un acuerdo cerró ayer
el pleito.
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